¿Cómo mitigar el riesgo de liquidez en Chile?
22/07/2020
Por Axesor

Al ofrecer préstamos o vender a crédito, las empresas B2B deben considerar la posibilidad de que la contraparte no pueda cancelar sus compromisos financieros, lo que implica un daño a las finanzas de la entidad, impidiéndole recuperar sus recursos. En ese sentido, se expondrán las medidas necesarias para conocer el riesgo de liquidez y solventarlo a fin de fortalecer las relaciones comerciales.

La pandemia de COVID-19 ha afectado considerablemente al mercado global. Esto ha llegado a tal punto que se estima que, durante este año, las quiebras a nivel mundial aumentarán en un 25%, dando cuenta de una crisis que ha impactado fuertemente a las distintas economías del mundo.

Con respecto a Chile, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estima que el Producto Interno Bruto (PIB) local caerá un 5,6% durante 2020 y, en caso de haber un segundo brote, esta cifra llegaría al 7,1%. Además, según datos de la Cámara de Comercio de Santiago, 79% de las empresas del país han disminuido sus ventas producto de la actual crisis sanitaria, lo cual conlleva un aumento considerable del riesgo de crédito -incluso en los mejores escenarios-, afectando la liquidez de las entidades. Por ello, el Banco Central de Chile ha presentado varias medidas de liquidez como la facilitación del acceso al crédito y el apoyo al funcionamiento de los mercados financieros para responder al impacto económico originado por la Covid-19.

Atendiendo a lo anterior, ¿qué es el riesgo de liquidez? Este concepto alude a la probabilidad de que una entidad tenga que vender sus activos por un valor inferior al del mercado para conseguir recursos que le permitan sostener sus operaciones cotidianas.

En la misma línea, ¿cuáles son los factores de riesgo de liquidez? Entre los principales, se cuentan:

  • Morosidad empresarial, es decir, cuando una compañía no puede cancelar sus deudas en el plazo pactado.
  • Riesgo de crédito, entendido como la posibilidad que una empresa incurra en pérdidas por consecuencia del incumplimiento en el pago por parte de sus clientes (otras entidades).
  • Mala gestión administrativa. Cuando una compañía no gestiona adecuadamente sus recursos puede incurrir riesgo de liquidez.

Conocer los factores de riesgo de liquidez permite a las empresas del mercado B2B orientar su gestión financiera para evitar caer en este escenario y, así, mantener la continuidad operativa sin tener que arriesgar los activos de la compañía.

¿Cómo mitigar el riesgo de liquidez?

Para reconocerlo y afrontarlo, las empresas pueden considerar medidas como las siguientes:

1. Monitorear permanentemente las cuentas por cobrar
Una de las claves para una buena gestión de riesgo de liquidez es administrar adecuadamente la cartera de deudas.

Al tener certeza sobre las cuentas por cobrar que mantiene la compañía, es posible implementar estrategias de cobranza efectivas que permitan a la empresa contar con la liquidez suficiente para sostener sus operaciones cotidianas.

2. Factoring
Esta alternativa permite a las empresas anticipar el pago de sus facturas a cambio de una pequeña comisión. De esta manera, es posible contar con liquidez sin tener que incurrir en la venta de activos necesarios para realizar los procesos productivos.

3. Una correcta gestión del riesgo de crédito
Cuando los clientes de una empresa B2B no pueden pagar sus deudas, la compañía incurre en pérdidas y, entre otras cosas, disminuye su liquidez. Una correcta gestión del riesgo de crédito puede ser determinante para hacer frente a esta situación.

Aquí, es necesario considerar herramientas especializadas en gestión de riesgo crediticio, que cuenten con las mejores tecnologías de medición y predicción en lo que a comportamiento de pago respecta-como Machine Learning- para evitar la falta de liquidez de una empresa.

En ese sentido, la solución está enfocada en el empleo de modelos avanzados de riesgo crediticio, ofreciendo a las compañías información vital para conocer el comportamiento de pago de sus clientes de forma anticipada.

Al contar con predicciones basadas en datos y tecnología, las entidades pueden implementar una correcta gestión de riesgo de liquidez, optimizando al máximo sus operaciones y evitando arriesgar sus activos, algo de especial importancia en un escenario tan complejo como el actual.