La necesaria formación digital de un profesional del mundo financiero
22/10/2019
Por Javier Cortés
Periodista de EL PAíS RETINA

Las empresas que apuesten con fuerza por la digitalización serán capaces de liderar su sector. Por extensión, podríamos decir lo mismo de los profesionales que trabajen en ellas: aquellos que decidan incluir en su formación conocimientos digitales tendrán más oportunidades de triunfar. El caso es todavía más llamativo cuando hablamos de profesionales del mundo de las finanzas.

De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), solo en América Latina se han invertido cerca de 50 mil millones de euros en emprendimientos fintech en los últimos seis años. Los proyectos abarcan soluciones para todo el espectro que constituye el sector: desde plataformas para la financiación alternativa y de pago digital hasta la gestión de finanzas de empresas e individuos, servicios tecnológicos para instituciones bancarias e iniciativas en el ámbito del trading y mercados de valores.

A quienes estudian para convertirse en directores financieros, la demanda que existe en el mercado de capacitación en habilidades tecnológicas los impulsa a formarse en cuestiones técnicas específicas y a explorar el apasionante mundo de la inteligencia artificial, la analítica de datos o el blockchain.

Afortunadamente, los estudiantes de finanzas cada vez encuentran más opciones educativas en el mercado que los preparan con una formación híbrida que combina la economía con la tecnología. Las universidades y las escuelas de negocio buscan satisfacer las demandas específicas de una economía global que cambia a un ritmo frenético. 

Los planes de estudios, que han permanecido relativamente estáticos durante muchos años, se han visto en la obligación de adaptarse a los nuevos tiempos y, para ello, apuestan con cada vez más fuerza por modificar la estructura de sus programas para incluir estas competencias digitales en sus programas tradicionales. Pero, ¿qué competencias son las que más interesan a los profesionales financieros? Adentrémonos en ellas.

Análisis de datos

No podemos subestimar el potencial del llamado big data en el sector financiero. Diversas encuestas reflejan que, para dos de cada tres directivos, la monetización de los datos podría llegar a ser tan valiosa para sus organizaciones como los productos y servicios de los que actualmente disponen. 

Por medio del estudio del comportamiento de los usuarios, los científicos de datos pueden analizar la evolución de los diferentes perfiles de clientes y crear patrones que les permiten predecir cómo se comportarán en el futuro. En base a esto, es posible ofrecerles recomendaciones personalizadas para gestionar mejor sus finanzas. 

Inteligencia artificial

Para manejar con éxito ingentes volúmenes de datos, resulta inestimable la ayuda de la inteligencia artificial, que puede contribuir a que todos los procesos sean más eficientes y a reinventar la experiencia de los clientes. 

El 76% de los directivos bancarios está de acuerdo en que adoptar esta tecnología es fundamental para que su organización tenga la capacidad de diferenciarse en el mercado, según una encuesta del World Economic Forum. Un ejemplo vale más que mil palabras: basta con imaginar a un consumidor interactuando con un sistema de inteligencia artificial que le asesore sobre un producto o servicio financiero. La máquina puede orientarle sobre decisiones complejas como la compra de una vivienda o la planificación de su jubilación atendiendo a sus circunstancias personales, al tiempo que automatiza transacciones rutinarias, como el pago de facturas o la refinanciación. 

Blockchain

Hay vida más allá de bitcoin, el ejemplo más conocido de la cadena de bloques. Las criptomonedas todavía tienen que dar que hablar en el ámbito financiero, pero no son lo único que puede ofrecer blockchain al entorno bancario. Esta tecnología puede ayudar a resolver ineficiencias en procesos internos gracias a su modelo descentralizado y resulta de gran utilidad para realizar transferencias transfronterizas de forma rápida y sencilla. 

Los profesionales que dominen blockchain podrán explotar el potencial de los smart contracts (o contratos inteligentes) para codificar productos financieros como bonos o hipotecas y podrán contribuir a la creación de una identidad digital para los clientes de servicios bancarios que promete reducir el papeleo al mínimo.

En definitiva, la incursión de las nuevas tecnologías en el mundo financiero hace que resulte indispensable para quienes quieran formar parte de este una formación técnica en áreas como el análisis de datos, la inteligencia artificial o la cadena de bloques. Quienes sean capaces de combinar su educación financiera con el entreno de estas habilidades tendrán mejores capacidades para ayudar a las compañías a enfrentarse a su transformación digital.

Javier Cortés es periodista especializado en nuevas tecnologías. Graduado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense, escribe en EL PAÍS RETINA sobre transformación digital, innovación y talento.