Cómo se realiza la Gestión del riesgo crediticio en Colombia
11/06/2019
Por Axesor

De acuerdo con la Superintendencia Bancaria de Colombia, el riesgo de crédito se puede definir como “la posibilidad de que una entidad incurra en pérdidas y se disminuya el valor de sus activos, como consecuencia de que un deudor o contraparte incumpla sus obligaciones”. Lo asumen las entidades financieras al otorgar créditos y, por supuesto, toda empresa que genere acuerdos comerciales con terceros. 

En Colombia, este concepto es de suma importancia en el entorno empresarial, ya que la participación de personas jurídicas (empresas y sociedades) en operaciones crediticias pasó de 43,6% en el primer trimestre de 2015, a 54,4% en el cuarto trimestre de 2017. Pese a que en las ventas a crédito el riesgo es alto, gran parte de las empresas deciden asumirlo para incrementar las ventas y apalancar el crecimiento. Por lo tanto, es importante conocer a fondo cómo gestionarlo.

Gestión del riesgo crediticio

En un proceso de gestión del riesgo crediticio es necesario evaluar factores tanto cualitativos como cuantitativos, relacionados principalmente con la capacidad de pago, garantías e historial financiero de las empresas, así como con la situación económica del país y la coyuntura del negocio y del sector. 

A grandes rasgos, es necesario considerar:

  • Conocimiento de la empresa, es decir, de la solvencia moral, reputación y la disposición de cumplimiento en sus obligaciones con terceros, así como el estudio de su historial crediticio. 
  • Capacidad de pago. 
  • Ciclo económico, para determinar qué tan dependiente o vulnerable es la empresa frente a los períodos de expansión y de contracción de la economía. 

En ese sentido, y como se señaló líneas atrás, el análisis del riesgo crediticio se divide en dos grandes categorías: 

Análisis cualitativo

En este punto se da por hecho que las empresas no son entes aislados de las dinámicas de la economía local, por lo que esta última influye significativamente en el éxito o fracaso de sus negocios y, por lo tanto, en la capacidad de las compañías de cumplir cabalmente con sus obligaciones. La situación actual del sector en que se desenvuelve la empresa, la actividad económica nacional, el PIB, la política económica del Gobierno en ejercicio y la coyuntura económica mundial son algunas de las variables más determinantes al respecto. 

Igualmente, es necesario analizar información de la empresa o sociedad relativa a la calidad y capacidad de la administración de sus activos, productos o servicios ofrecidos, área de influencia, principales clientes, proveedores y posicionamiento en el mercado. 

Análisis cuantitativo

Si bien es cierto hay una unificación en la presentación de estados financieros recopilados en el Plan Único de Cuentas (PUC) para las empresas industriales y comerciales, es necesario realizar una reclasificación del balance general y del estado de resultados del negocio del sujeto de crédito, con el objetivo de estandarizar el análisis y determinar el nivel de riesgo de todos los clientes bajo los mismos parámetros.

 

Para disminuir el riesgo de crédito, las entidades necesitan ir más allá de los estados financieros y valerse de un instrumento que brinde información certera. En ese sentido, la modelización de riesgos con base en Machine Learning permite a las empresas conocer en detalle sus carteras de deudores y analizar a sus potenciales clientes para proyectar su comportamiento financiero, advirtiendo sobre eventuales deudas incobrables y cuidando así la salud financiera de las compañías.

El análisis es complejo. Pero, principalmente, debe centrarse en revisar el comportamiento financiero de la compañía o sociedad sujeto de crédito, a fin de evitar el otorgamiento de financiación a solicitantes que tengan un historial de no pago o insolvencia en sus operaciones, lo que se traduce en un mayor riesgo crediticio.