Aplicación de soluciones estratégicas para minimizar los riesgos a lo largo del proceso Order-to-Cash
10/11/2021
Por Axesor

El Order-to-Cash (O2C) es el conjunto de procedimientos comerciales que comienza con la realización de un pedido por parte de un cliente y finaliza con la facturación y el cobro de dicho pedido. Dependiendo del tipo de producto o servicio que venda la empresa, el proceso puede ser más o menos simple.

La importancia de saber controlar el proceso Order-to-Cash

Para lograr el crecimiento empresarial, es muy importante que el negocio tenga control sobre los riesgos comerciales, contando con herramientas que le permitan tener una visibilidad de las cuentas sin cobrar e identificar facturas atrasadas. De hecho, los principales motivos del impago o de que aparezcan problemas durante el Order-to-Cash es, precisamente, la falta de control de las empresas sobre estos aspectos tan importantes.

Automatizar el proceso O2C utilizando software de gestión permitirá a los responsables de negocio tener una visión global de los ciclos de venta con clientes. Asimismo, se podrá hacer un análisis que ayude a anticipar e identificar problemas y abordarlos.

Cuando se produce un problema de índole económica, el origen de este se puede encontrar en cualquier departamento donde se hayan pasado por alto ciertos datos importantes. Tener KPIs de control de logística, de calidad de los productos, indicadores de comportamiento en pagos, entre otros parámetros, permite tomar mejores decisiones y mejorar el proceso O2C, reduciendo la posibilidad de un agujero económico.

Claves para mejorar el proceso Order-to-Cash de tu empresa

Gestionar un negocio no es fácil, ya que existen numerosos factores que pueden afectar el negocio, uno de los más importantes es el riesgo de impago de los clientes. Saber cómo disminuir dicho riesgo, aumentará las posibilidades de éxito. Estas serían algunas claves:

  • Estar preparados para las crisis. Es normal que el mercado tenga subidas y bajadas y que, cada cierto tiempo, sobrevenga una crisis. La mejor forma de enfrentarla es reinventándose y para eso las empresas necesitan tener un "colchón" financiero que les permita sobrevivir. Además, contar con datos fiables y saber analizarlos les permitirá poseer una estrategia con más garantías, prever situaciones y tomar las mejores decisiones ante los cambios que se puedan producir.
  • Tener ciertas coberturas y seguros. Existen seguros desarrollados para las necesidades específicas de cada empresa. Por ejemplo, el seguro de crédito por factura, el seguro de crédito por deudor, etc.
  • Ser embajadores de la transformación digital, actualizándose con los últimos avances en software de gestión, incorporando diferentes funcionalidades como alertas en caso de cambios en el estado de los clientes, indicadores de comportamiento en pagos, la posibilidad de asegurar facturas, etc.

Nuevos sistemas digitalizados para optimizar el proceso O2C

Como hemos dicho, la tecnología es un potente aliado para reducir el riesgo de crédito empresarial. Muchas son las soluciones que se han creado para dar visibilidad a la información más relevante y que ayude al empresario o CFO a tomar las mejores decisiones.

Entre los sistemas IT más útiles, tenemos las soluciones Order-to-Cash, que se ocupan no solo de reducir el riesgo crediticio empresarial, sino también de mejorar la gestión de cobros de las compañías cubriendo todo el ciclo con el cliente. Lo que hacen este tipo de herramientas es facilitar una gestión integral del ciclo de venta, identificando cuáles son los riesgos inherentes del negocio y sus posibles soluciones, anticipándose a eventos, dando recomendaciones…, todo ello con un enfoque transversal.

No obstante, además de las soluciones enfocadas en la gestión de riesgo, es buena idea complementarlas con soluciones de Business Intelligence que permiten realizar un análisis más exhaustivo de la información, indicando no solo la situación presente de la organización, sino la pasada y, sobre todo, la futura.

En definitiva, saber controlar el riesgo empresarial, adoptar ciertos hábitos en la cultura del negocio y el uso de las nuevas tecnologías permiten que las organizaciones cuenten con una economía más saneada. Y esto es vital para hacer frente tanto a los cambios del mercado como a las posibles fluctuaciones de la economía.